Muchos conocen la historia de ‘Hachiko’, un perrito que esperaba siempre a su dueño en una estación del tren en Japón, hasta que un día su mejor amigo no regresó, pero a pesar de eso esperó en la estación todos los días hasta su último suspiro e incluso hay una estatua en su honor.

Pues recientemente en metro La Raza sucedió algo similar con un lomito que según gente de la zona, siempre iba acompañando a su dueña a la estación de la Línea 3 del metro de la Ciudad de México, pero un día ella ya no regresó y desde ese día el lomito la ha estado esperando.

“La realidad supera la ficción. Los vecinos cuentan que este perrito todos los días esperaba a su dueña, un día ella ya no regresó a causa de una enfermedad que cegó su vida y el perrito día y noche aún espera que su dueña aparezca por las escaleras de la estación para recibirla con ese amor incondicional que sólo ellos saben dar”, se lee en la publicación.

Aunque se cree que la señora falleció, otras personas afirman que el perrito fue abandonado, pero sin lugar a dudas el amor de estos seres sigue siendo de los más puros que puede existir y este tipo de historias que apachurran el corazón, también deben de servir de ejemplo de cómo no hacer las cosas y que las nuevas generaciones sean conscientes al hacerse de cualquier animalito de compañía.

Información de Milenio

Por admin

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